Maldito tiempo, digo bendito

Pasó el tiempo y me volteó a ver. Su mirada me penetró la piel y la convirtió en pellejo. Es de esas veces en las que crees que no te pela y de repente pasa y te echa la mirada que se te trepa sin más y ya no te suelta. Se siente bonito que alguien quiera estar trepado en ti, porque no estamos solos, estamos con el tiempo. Y con los aliens, obvio.



No estamos envejeciendo, nos estamos volviendo clásicos, dije una vez. Como la vez en que se detuvieron y nos dijeron que si queríamos tener relaciones sexuales con el conductor y su esposa y nosotros tranquilamente respondimos: no, gracias. Gracias, fueron las que nos dieron cuando quizá nos tuvo que haber dado miedo. Pero el miedo no debe ser más grande que el tiempo, porque como canta una: quién te dice que la vida te dará el tiempo necesario. Nada tiene que ver una vez con otra, pero sí, porque la vida son veces.



Qué chistoso es el tiempo, parece que fue ayer que en el Karaoke nos abandonaron el micrófono y de repente empezó a sonar una cumbia, y que yo, de inmediato me paré a bailar de vueltecita como sé bien hacerlo, cuando de repente se escuchó una pésima voz, la tuya (tú sabes quién eres), que comenzó a cantar la rola que nada se apegaba al tono de voz que merece la letra de dolor que describe el recuerdo del amor ausente en una rosa y en cada respirar, ¡¡¿cómo se puede olvidar algo así?!! Pero aunque parece que fue ayer, pues no, fue antier.



Lo que el tiempo sí me regresó fue la ahora famosa “abuelez”, esa que quedó en el pasado en una fiesta de cumpleaños de antaño y que ahora regresó del pasado convertida en frazada para abrigarnos en las fiestas para recordarnos que el tiempo nos está vigilando y que no nos ha olvidado y que incluso nos trae de regreso ese abrazo en estas edades en las que ya estamos rozando la chavoruquez, ojo, dije “rozando”, sólo eso.



“Te cayeron bien los años”, me dijeron una vez que me encontraron. Fue cuando supe que el tiempo no siempre es malvado, aunque aceptémoslo, con muchos lo ha sido, contigo, por ejemplo, que estás leyendo esto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Don Globo

La playlist de la muerte

Canciones de la muerte 2